El 12 de octubre es una fecha que invita a la reflexión y a la defensa de los derechos de los pueblos indígenas que hasta el presente continúan resistiendo y sosteniendo sus demandas históricas.
El 12 de octubre, fecha que evoca la llegada de la expedición de Cristóbal Colón a América en 1492, se oficializó en 2010 en Argentina como “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”.
En muchos lugares sigue celebrándose aún “el descubrimiento de América”, mientras que, entre los países latinoamericanos, la fecha tiene otras denominaciones como “Día del Encuentro de culturas” o “Día de Resistencia indígena”. Colectivos y organizaciones indígenas conmemoran el 11 de octubre como “último día de libertad de los Pueblos Originarios”.
Durante las conmemoraciones de los 500 años de la Conquista en 1992, en tiempos de consolidación del neoliberalismo a nivel global con el llamado Consenso de Washington, el movimiento indígena emergió como un actor político clave en los “contrafestejos”, denunciando la conquista como un genocidio.
Dos años más tarde, la Reforma de la Constitución Nacional de 1994 en Argentina incorporó en su artículo 75 inciso 17 el reconocimiento de la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas, el respeto a su identidad, el derecho a una educación bilingüe e intercultural, el reconocimiento de la personería jurídica de sus comunidades, la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupan y la regulación de la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano, sin que ninguna de ellas pueda ser enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos.
El respeto por sus valores, prácticas culturales e instituciones; el derecho a la tierra y territorio; a la autodeterminación, al desarrollo y a la comunicación con identidad; a la consulta previa y participación en la cogestión de los recursos naturales en los territorios que habitan; el respeto a sus saberes y conocimientos ancestrales, el acceso a la justicia y a la salud intercultural, son otros derechos de los pueblos originarios reconocidos en Argentina y a nivel mundial mediante diversos instrumentos jurídicos.
En sociedades forjadas en un racismo estructural, estos derechos marcan un camino a seguir a través del diálogo intercultural; ya que nunca han sido realmente efectivos. Por eso esta fecha también invita a pensar en perspectiva el papel de América en la historia moderna, a partir de la expansión global del capitalismo y el proceso de reconcentración de los recursos del mundo bajo el control de Europa.
A 533 años de la Conquista europea de nuestro continente, y a más de 200 años de la creación de los Estados Nacionales latinoamericanos, el saqueo de los territorios se reactualiza en la profundización del extractivismo. Los pueblos indígenas que encabezan la defensa de los bienes comunes resisten a la violencia estatal, la estigmatización y criminalización de sus organizaciones y referentes.
En Argentina, la derogación del Registro Nacional de Comunidades Indígenas (RENACI) y la Ley 26.160 de Emergencia territorial indígena, el aumento de los desalojos y la expropiación de las tierras, junto al retroceso hacia la denominación colonial de esta fecha como “Día de la Raza”, expresan la continuidad de un intento de exterminio material y simbólico.
Valorar la diversidad y la composición pluriétnica es asumir que en Argentina hay cerca de 40 pueblos-naciones indígenas a lo largo y ancho del país. Frente al retroceso actual es más urgente que nunca recuperar sus voces silenciadas por el poder.
