En este mes de marzo de 2025, un nuevo aniversario del último golpe de estado ilumina importantes hitos del pasado reciente en las luchas por la memoria, la verdad y la justicia.
Hace 40 años, recién recuperada la democracia, con el impulso de la movilización social y bajo la amenaza de nuevos levantamientos militares, el Juicio a los comandantes de las tres Juntas Militares y su sentencia del “Nunca Más” al terrorismo de Estado se convertían en un faro para la búsqueda de justicia frente a las violaciones a los derechos humanos en el mundo.
Hace 30 años, vigentes las leyes de punto final y obediencia debida y el indulto que impidieron continuar el avance de la justicia en los años noventa, se conformó la agrupación Hijos por la Igualdad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio (H.I.J.O.S.), enfrentando la impunidad y uniéndose en las calles a los movimientos populares de resistencia a las políticas neoliberales.
Hace 20 años, la declaración de inconstitucionalidad y nulidad de las leyes de impunidad, después de su derogación por el Congreso Nacional en 2003, permitió la reapertura de los juicios por los crímenes de lesa humanidad cometidos antes y durante la última dictadura. Al día de hoy se dictaron 338 sentencias con 1.187 condenas, en un proceso que evidencia el carácter sistemático del plan genocida.
Hace 10 años, la Universidad Nacional de La Plata inició un conjunto de políticas de memoria y reparación, como el Mes de la Memoria en la UNLP y la digitalización y entrega de copias de legajos de estudiantes, docentes y nodocentes víctimas del terrorismo de Estado a sus familiares y compañeros/as, con la reconstrucción de las historias institucionales.
A partir de las ordenanzas 259 y 260/15 de la UNLP, la apertura y organización de los archivos permitió documentar que la vida universitaria y escolar se vieron afectadas por la violencia paraestatal desde 1974 y por la intervención militar desde el 25 de marzo de 1976, con la prohibición de toda actividad política y/o gremial en facultades y colegios. El disciplinamiento mediante el terror comenzó en el Liceo hace 50 años, con la intervención de la Concentración Nacionalista Universitaria (CNU) un año antes de la inervención militar en la UNLP. Hasta el momento la UNLP reparó y entregó legajos de más de 800 personas, incluyendo a 52 estudiantes, docentes y no docentes del Liceo.
Cuando son cuestionados los consensos básicos de la democracia y se desmantelan políticas públicas que deben garantizar el ejercicio de los derechos humanos, revisar este camino resignifica en perspectiva la defensa colectiva de la memoria, la verdad y la justicia.
Mes de la Memoria en la UNLP 2025