En un colmado Teatro Coliseo Podestá, se llevó a cabo el Acto de Entrega de Diplomas a las y los Bachilleres de la Promoción 116. Un momento único y especial, compartido junto a sus familiares, en el cual el Equipo de Gestión y la comunidad educativa del colegio despidieron a quienes egresan. Voces, sentidos e imágenes de una mañana especial, llena de emociones y recuerdos. ¡Hasta siempre, bachilleres!
El Teatro Municipal Coliseo Podestá fue el escenario elegido para llevar a cabo, el 10 de diciembre, el Acto Académico de Entrega de Diplomas a las y los Bachilleres de la Promoción 116.
Compartieron el evento, junto con las chicas y los chicos de 6° año, la Directora, Prof. Julieta Miranda; la Vicedirectora, María Constanza Erbetta y todo el Equipo de Gestión del Liceo; Jefas y Jefes de Departamento y de Sección, preceptoras/es, profesoras/es, nodocentes, integrantes de la Asociación Cooperadora, miembros del Centro de Ex Alumnos, familiares y allegadas/os de las/os estudiantes que egresaron este año. En representación de la UNLP, acompañaron este acto el Secretario de Administración y Finanzas, Lic. Claudio Canosa, y el Prosecretario de Pregrado, Prof. Darío Estévez.
Durante el Acto tomaron la palabra las estudiantes Teresa Ghigliani y Alma De Bartolo quienes compartieron unas sentidas palabras con sus compañeras/os, recordando también las complejidades del año 2020 que les tocaron atravesar siendo ingresantes. “Si bien empezamos con el pie izquierdo, con distanciamiento y barbijo, y sin poder conocer el colegio en su totalidad, de a poco fuimos haciendo del mismo un hogar para cada uno de nosotros. Pasamos de vernos las caras por unas pantallas hasta conocernos en mayor o menor medida entre toda la promo. Volver a la presencialidad nos permitió formar un vínculo entre nosotros y con los profes y preceptores. Cada uno de nosotros se lleva una parte de nuestro corazón pintada de amarillo”.
Luego, la profesora María Elisa Tranquillini brindó unas cálidas palabras de despedida para las y los flamantes egresadas/os. “Nuestro querido Liceo les ha dado las herramientas y recursos necesarios para un aprendizaje que ha trascendido las aulas, un aprendizaje significativo que les ayudará a afrontar con coraje y valentía el futuro que ustedes mismos construirán y que no tengo dudas de que será luminoso. No renuncien al amor, al amor verdadero, al que hace bien. El amor no es sólo un sentimiento voluble que va y que viene, el amor nos ennoblece. En un mundo como el que vivimos hoy, el amor es revolucionario. No renuncien a ser felices. La felicidad no es un estado permanente, constante, con ausencia de problemas, sino una disposición y una elección a disfrutar cada día de las pequeñas cosas. No renuncien a perseguir sus sueños, deseen fuerte, sueñen en grande. Abracen el esfuerzo, el trabajo, la constancia, sorteen los obstáculos, aprendan de sus errores. Tengan puesta la mirada hacia las metas que se propongan, pero siempre mirando a los costados, extendiendo sus brazos a los caídos. A los que sufren y necesitan de nuestra ayuda, porque serán más adelante esos mismos brazos los que levantarán a ustedes cuando necesiten ser levantados. Por último, sean agradecidos siempre, valoren lo que tienen. Caminen con la vista puesta en aquello que desean, pero cada tanto levanten la mirada hacia arriba, hacia lo trascendente, lo que es eterno, lo que no cambia. ¡Buena vida y a brillar!”
Posteriormente, fue el turno de la Directora del Liceo, quien brindó un discurso de homenaje y despedida a las chicas y los chicos que terminan su trayecto por la escuela secundaria. En primer lugar, la profesora Julieta Miranda compartió algunas ideas para reflexionar colectivamente ante los desafíos por venir. “Asistimos a un presente donde se ha profundizado la desigualdad y la fragmentación, donde las experiencias de lo común se han vuelto discontinuas y se encuentran en riesgo. Un presente donde lo social parece desagregarse en un estallido de individuos que se desplazan en soledad”. Y agregó: “frente a la fábula de la autorrealización como una hazaña exclusivamente individual la realidad es que lo que define a la humanidad es nuestra necesaria interdependencia. Como nos recordó la serie El Eternauta, nadie se salva solo. En este punto, podemos pensar junto a Eric Sadin que la humanidad se encuentra ante una verdadera encrucijada”.
Asimismo, Miranda reflexionó sobre la necesidad imperiosa de construir solidaridad dentro de las sociedades, al mismo tiempo que las y los alentó a seguir construyendo comunidad. “El desafío de reconocernos como parte de sociedades plurales, abiertas y democráticas requiere imaginar nuevos modos de construcción de una solidaridad lo bastante fuerte para que deseemos verdaderamente la igualdad social. Requiere recuperar, con urgencia, aquellas referencias que nos constituyen como humanos en el horizonte de un mundo común. Por ello, en el recorrido que hoy inician, queridas y queridos bachilleres, no caminen solos: que el andar sea siempre acompañado por otras y otros, fortalezcan los vínculos, construyan al abrigo de la reciprocidad porque ello hace comunidad y alienta sueños colectivos. Mantengan un espíritu crítico y resistan toda forma de deshumanización. Perseveren hasta alcanzar lo que se propongan, no se conformen y no teman equivocarse. Confiamos en ustedes, en su creatividad y en los proyectos que pueden construir”.
A modo de cierre de su discurso, la Directora las y los invitó a ser protagonistas de este presente y a escribir la historia. “Queridas y queridos bachilleres, recuerden siempre, como dice Fernando Savater, que el futuro podrá estar profetizado, pero nada está aún escrito. Atrévanse a soñar un mundo mejor”.
Una vez concluidos los discursos, se proyectó un video que conecta el primer día en la escuela de las chicas y los chicos y la celebración del “Último Día” de cursada de la Promoción 116°, realizado por el equipo de la Dirección de Medios Audiovisuales del Liceo. Luego, se compartió la nómina de las/os diez estudiantes distinguidas/os por su promedio, a quienes la Asociación Cooperadora reconoció con una medalla.
Para finalizar el evento, se hizo entrega de los diplomas a las/os egresadas/os. Para ello subieron al escenario algunos familiares y amigas/os, así como preceptoras/es, profesoras/es y trabajadores nodocentes, quienes acompañaron a las/os estudiantes en este momento tan especial.
